martes, 26 de abril de 2011

LA PRIMERA GENERACIÓN 2100

Un estudio científico postula que los niños nacidos en 2000 en países ricos vivirán un siglo. En Chile, investigadores de distintas disciplinas hacen sus proyecciones de cómo será vivir tanto.
PRIMERA PARTE Nuestros niños tendrán dos profesores por sala desde pre-kinder a cuarto medio, los chilenos estudiaremos inglés y chino y, a los 20, seremos trilingües. Con solo un chip y un examen de sangre podremos combatir, con ayuda de la genética, una de las principales epidemias que habrá: la obesidad, causa de enfermedades crónicas como diabetes y males coronarios. El cáncer se disparará a niveles nunca vistos, pero matará mucho menos: casi todos moriremos con algún tipo de tumor. Pero viviremos, la mayoría, cien años.
Una Cuarta Edad que durará por lo menos 20 años, al prolongarse la vida. Y que revolucionará el mercado: para los viejos se abrirá un mundo de posibilidades. Desde un intenso turismo hasta edificios inteligentes. Desde una segunda residencia comprada recién a los 60 a bibliotecas digitales, que desterrarán el Alzheimer con su exigencia de destreza mental. Cambiará el eje de la prevención en salud: el principal desafío para la humanidad no será ya alargar la vida, sino llegar a los cien en buenas condiciones, en bicicleta y no en silla de ruedas. Para eso, nacerán nuevas profesiones y nuevas líneas de investigación científica: la madurez durará decenios y alguien deberá atenderla. Porque si hoy la calidad de vida se torna crecientemente importante, en el 2100 comandará el mundo.
Una realidad que transformará los actuales paradigmas y, sobre todo, el mercado laboral: nadie trabajará más de cuatro horas diarias, pero iremos a la oficina hasta los 75. Edad en que la mayoría trabajará sólo media jornada...
Porque en el mundo occidental ya nación la primera generación de niños que vivirá cien años.
Es lo que afirman los científicos del Centro de Investigación del Envejecimiento en Odensee, Dinamarca, y del Instituto Max Planck de Investigación en Demografía, en Rostock, Alemania. Su investigación supone que los 340.000 adultos mayores de 100 años que existen hoy en el mundo desarrollado subirán a unos seis millones antes de 2050. Y asegura que los niños que hoy nacen en países como Japón, Inglaterra, Canadá e Italia serán pruebas vivientes de esta proyección. Japón es el estandarte en la materia: si en 1950 sólo unos 200 habitantes sobrepasaban los 100 años, en el nuevo milenio suman más de 20 mil.
Esta cuestión plantea hoy un desafío de importancia: ¿podremos llegar a los cien años de vida sin grandes limitaciones físicas?
SEGUNDA PARTE
Cáncer y Estilos de vida No será llegar y llevar. Así como los investigadores daneses y alemanas que elaboraron el estudio lo consideran un "privilegio humano de quienes hoy nace y que no es distante", así también planteará desafíos ineludibles. Por lo pronto, exigirá mejorar nuestra dieta, hacer ejercicio y reemplazar cigarrillo y alcohol por evasiones más sanas. En el 2100, lo que hoy es sugerencia será obligación.
En Chile, el salubrista Hugo Sánchez, profesor en el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile, INTA, evalúa:
- De Japón hemos aprendido que el estilo de vida tiene una conexión directa con las cifras. La población del 2100 será muchísimo más vieja, los adultos mayores superarán el 25%: el PNUD ya estableció que la proporción de viejos y niños cambiará hacia 2050. Nuestro desafío es envejecer con salud, pero en Chile la mano viene mala.
Sánchez se apoya en la última Encuesta Nacional de Salud, que reveló alta prevalencia de riesgo cardiovascular por obesidad, tabaquismo, sedentarismo, sobrepeso y colesterol alto. Los pediatras pesquisan diabetes tipo 2 (de adulto) en niños menores de 15 años por primera vez. Los obesos son hoy el 63 por ciento de la población, casi 11 millones de hombres, mujeres y niños.
Para optar a los 100 años en buena forma, esta realidad debe cambiar.
El bioquímico Jorge Martínez, jefe del Laboratorio de Biología Celular y Molecular del INTA, aterriza el tema en la principal enfermedad que aumentará en 2100: el cáncer. La aparición de carcinomas - que constituyen el 80 por ciento de los cánceres a partir de los 50 - se relaciona con la edad:
- Hay estimaciones epidemiológicas que dicen que, sobre los 80 años, el 35 por ciento de las mujeres porta un cáncer de mama. Y estudios de autopsias de hombres fallecidos sobre los 80 revelaron un 90 por ciento con tumores prostáticos. En países occidentales, la curva del aumento en la expectativa de vida es calcada a la de prevalencia de cáncer y otras enfermedades crónicas. Por suerte, los de jóvenes, que no son carcinomas, no aumentarán: óseos, de testículos y leucemias.
Más cáncer, dice Martínez, pero menos mortalidad. Por eso, no hay que asustarse. "Es una contradicción originada en que, en 2100, la terapéutica y la investigación científica habrán avanzado notablemente".
Pone énfasis en el concepto de dieta sana que deberá marcar la vida del hombre en el 2100. "Desde hace veinte años, se atribuye a la dieta la responsabilidad en no menos de 30 por ciento de los cánceres adultos. Uno de los factores que protegen es, sin duda, la restricción calórica. Así, para llegar a los 100 tendremos que comer alimentos magros, verduras, frutas y cereales. Y huir de la grasa. Ayudarán, dice la nutrióloga Ada Cuevas, del Centro de Nutrición de Clínica Las Condes, las nuevas investigaciones en el campo de la alimentación. Lo que hoy es experimental, para el hombre de 2100 será cotidiano. Por ejemplo, los avances en Nutrigenómica, que estudia la quema de grasas en cada individuo basada en su genética y que podría sentar las bases de dietas personalizadas y mucho más efectivas. Como en las cafeterías modernas, cada dieta será con nombre y apellido.
Y será más fácil y rápido adelgazar !
TERCERA PARTE
Trabajo y relajo El estudio elaborado en Dinamarca y Alemania marca también otro hito: así como el siglo XX fue "el de la redistribución del ingreso", el siglo XXI será "el de la redistribución del trabajo". Quienes lleguen al 2100 y vivan 100 años trabajarán por lo menos 45 años seguidos, pero de distinta forma. La jornada diaria se acortará a la mitad y una semana laboral exigirá, máximo, 15 a 25 horas. Desde los 65, la gran mayoría de empleados irá a la oficina sólo medio día.
El mayor tiempo libre que dispondremos tendrá que ser llenado: aflorarán nuevas industrias de turismo, viajes, hotelería, entretenimiento y cultura. Al mejorar la calidad de vida, los humanos seremos probablemente más felices. Esto incidirá, dice el estudio, en mejores estadísticas de salud mental en el mundo.
En Chile, el ex ministro de Economía y actual director del Instituto Expansiva-UDP, Jorge Marshall, avala este futurista panorama:
- En el 2100 no existirá pobreza, el mundo será inmensamente rico. Las tendencias actuales de crecimiento de países populosos como China e india serán seguidas por todas las naciones pobres, como las de África. Se acabarán las hambrunas.
Marshall confirma que, en el mundo occidental, la gente demandará estilos de vida más glamorosos porque tendrá mejores ingresos. Las vacaciones anuales durarán seis o siete semanas, las semanas laborales serán de 4 días, crecerá la demanda por la segunda vivienda y los viajes. La industria del entretenimiento tendrá un crecimiento exponencial. Esto cambiará la vida adulta y la vejez, aunque también incidirá en la adolescencia. Podría ser una vida más feliz y menos sacrificada, reflexiona.
El ex ministro anota otra consecuencia que tocará a la ecología. Aunque hoy la población mundial va en alza, hacia el 2040 su crecimiento se estancará y comenzará a declinar. "Entonces habrá menor presión alimentaria y menor presión sobre las energías, sobre el uso del aire y del agua. El hombre del 2100 gozará de la energía solar, que para ese entonces será competitiva". ¿Y nuestros niños? La niñez y la adolescencia enfrentarán desafíos nunca conocidos antes. Al acrecentarse la movilidad entre países, caerán las barreras. Al no haber pobreza en el mundo, la inmigración económica decaerá y, en consecuencia, los países ricos perderán el miedo y abrirán sus fronteras. Nuestros niños y jóvenes crecerán en un mundo sin bordes, donde el conocimiento será global y estará al alcance a través de intrincadas redes tecnológicas.
"Viajar será más expedito porque probablemente sólo existan tres monedas: el dólar, el euro y el yuan chino; la tendencia es hacia la disminución de las monedas en el mundo", dice Marshall.
José Joaquín Brunner, director del Centro de Políticas Comparadas de Educación en la Universidad Diego Portales, visualiza la enseñanza en el 2100:
- Hasta los 12 años, será más de lo mismo, pero de ahí se sucederán los cambios. Desde el primer día, los niños trabajarán con medios digitales y su jornada escolar seguirá fuera de los muros de la escuela. Como casi todos los padres y madre tendrán educación superior completa, la familia se involucrará más. Los colegios recibirán una parte importante de su alumnado de países vecinos y otras regiones del mundo, el inglés será el segundo idioma en Chile y el chino, crecientemente cotizado. Habrá textos escolares mejor conectados a redes y simuladores digitales y más de un profesor por sala de clase.
Las proyecciones de Brunner continúan desde la realidad de hoy. Una enseñanza muy personalizada (menos alumnos por sala) marcará un sistema educativo público con gestión privada. "Podría ser hacia el año 2033".
- A partir de los 12, la educación se parecerá menos y menos a la de hoy. Habrá miles de vías para formarse y la educación en la adolescencia y adultez cruzará la vida completa de las personas bajo modalidades formales y no formales. Se combinará el trabajo con las horas libres en contacto con profesores humanos y máquinas virtuales.
Los diplomas perderán su importancia hacia el 2100, porque cada uno tendrá un "pasaporte de aptitudes y habilidades" para optar a los muchos trabajos que se realizarán en 100 años. La socióloga del trabajo Ana Cárdenas concuerda: "los seres humanos del 2100 necesitarán constante capacitación para reciclarse. Ingresarán varias veces al sistema educacional durante su vida laboral para no quedarse atrás".
Artículo publicado en la revista El Sábado de El Mercurio en 2009

Gentileza a SouthGenetics

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